Teléfonos celulares, cámaras, vehículos, placas alteradas y patrones de desplazamiento fueron utilizados para reconstruir una estructura vinculada, según las autoridades, con al menos siete casos. DICRIM asegura que está dejando atrás la investigación aislada de cada atraco para perseguir organizaciones completas como crimen organizado.
La investigación no comenzó ni terminó con un solo atraco
La Fuerza de Tarea Conjunta informó que la Policía Nacional, a través de DICRIM, logró desarticular una presunta estructura dedicada a cometer asaltos contra establecimientos comerciales y empresas en diferentes puntos del país. Las autoridades reportaron siete personas detenidas y otras siete prófugas, además de por lo menos siete casos sometidos a investigación.
La operación se apoyó en un trabajo de inteligencia que incluyó seguimiento de teléfonos celulares, vehículos, placas modificadas, desplazamientos y comportamiento de los sospechosos, además de imágenes obtenidas mediante cámaras de vigilancia. Según la Policía, esos elementos permitieron conectar hechos que inicialmente podían parecer independientes y reconstruir el funcionamiento de la estructura.
Había incluso una persona que presuntamente buscaba los objetivos
Uno de los detalles que más llamó la atención durante la presentación oficial fue la identificación de un individuo conocido como “el Santero”, a quien DICRIM atribuye presuntamente la tarea de localizar establecimientos que podían convertirse posteriormente en objetivos. De acuerdo con el director de Investigaciones Criminales, Pedro Ignacio Matos Pérez, ese tipo de especialización interna es precisamente una de las razones por las que ahora quieren tratar estas bandas como estructuras organizadas y no como grupos improvisados alrededor de un hecho particular.
Los siete detenidos fueron remitidos al Ministerio Público y otros sospechosos permanecen activamente buscados. Es importante mantener la presunción de inocencia: las afirmaciones sobre funciones, participación en robos o liderazgo dentro de la organización proceden de la investigación policial y deberán ser sustentadas durante el proceso judicial.
La Policía dice que está cambiando la manera de investigar
Matos Pérez explicó que el nuevo enfoque consiste en “romper” las organizaciones desde sus niveles superiores hasta los inferiores, conectando información de varios casos antes de ejecutar las operaciones. La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, señaló que perseguir bandas organizadas y armas ilegales figura entre las prioridades de la Fuerza de Tarea Conjunta.
Esta estrategia coincide con otro cambio operativo. Presidencia informó que el nuevo modelo de patrullaje, aplicado inicialmente en cuatro territorios, registra una reducción aproximada de 36 % en los robos, según cifras gubernamentales. La intención es extenderlo a 20 territorios adicionales antes de diciembre, incorporando nuevos agentes, vehículos, motocicletas y cámaras corporales. Además, el Gobierno prevé graduar 2,000 nuevos policías en noviembre.
El próximo dato será comprobar si el modelo funciona fuera de los primeros territorios
El reto ahora será demostrar si los resultados iniciales pueden sostenerse cuando el modelo se amplíe. Una caída en robos dentro de cuatro áreas no garantiza automáticamente el mismo comportamiento en otras veinte, donde pueden existir dinámicas delictivas distintas. El indicador realmente importante será comprobar durante los próximos meses si el nuevo patrullaje y la persecución de estructuras completas consiguen reducir tanto los delitos denunciados como la reincidencia de organizaciones que operan entre diferentes sectores y municipios.
Para negocios, comercios y ciudadanos, la diferencia entre ambos enfoques es considerable: investigar un atraco puede terminar con uno o varios responsables; mapear una organización completa busca impedir también los próximos delitos que esa misma estructura podría cometer. Esa es la apuesta que la Policía dice estar intentando implementar.
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