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Politics

RD intenta bajar el golpe del 12.5 %: Abinader abre una negociación con EE.UU. y pone las zonas francas en el centro

26 August 2026 Published by Leonel Marzán 3 min read
RD intenta bajar el golpe del 12.5 %: Abinader abre una negociación con EE.UU. y pone las zonas francas en el centro

“Arancel” aparece entre las principales búsquedas dominicanas mientras el presidente confirma que conseguir mejores condiciones comerciales con Estados Unidos es ahora una prioridad del Gobierno. El nuevo canciller, Víctor “Ito” Bisonó, encabeza las gestiones y el resultado puede afectar directamente competitividad, exportaciones e inversión.

“Arancel” entra en las búsquedas del día

El término “arancel” ha comenzado a ganar interés en las búsquedas realizadas desde República Dominicana, coincidiendo con el anuncio del presidente Luis Abinader sobre las negociaciones comerciales que mantiene el país con Estados Unidos. El tema ha captado atención porque toca directamente asuntos como las exportaciones, la competitividad de las zonas francas y las condiciones de acceso de los productos dominicanos a su principal mercado internacional.

El presidente confirmó este miércoles que el Gobierno trabaja para conseguir “en el menor tiempo posible” un acuerdo recíproco de tarifas con Estados Unidos. Abinader señaló que esa negociación se encuentra entre las principales prioridades del nuevo ministro de Relaciones Exteriores, Víctor “Ito” Bisonó, y aseguró que República Dominicana buscará condiciones comerciales competitivas frente a otros países.

¿De dónde sale el 12.5 %?

El conflicto comenzó con una investigación de la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) sobre 60 economías. Washington determinó que República Dominicana no había establecido y aplicado de manera suficientemente efectiva una prohibición contra la importación de productos elaborados mediante trabajo forzoso. La decisión final estableció tarifas adicionales de 10 % para determinados países que adoptaron o se comprometieron a adoptar mecanismos aceptados por EE.UU. y de 12.5 % para los demás, grupo en el que quedó República Dominicana.

El gravamen se aplica a la mayoría de las importaciones cubiertas procedentes de las economías afectadas, aunque existen excepciones para determinados productos. Antes de su entrada en vigor, el Gobierno dominicano emitió el Decreto 502-26, que prohíbe la importación de mercancías producidas total o parcialmente con trabajo forzoso y crea mecanismos administrativos para investigarlas y bloquearlas. Esa decisión forma ahora parte de los argumentos con los que el país intenta mejorar su posición negociadora.

El problema es también quién compite pagando menos

La diferencia aparentemente pequeña entre 10 % y 12.5 % puede convertirse en un problema cuando dos empresas producen artículos similares pero exportan desde países sometidos a tasas diferentes. La Asociación Dominicana de Zonas Francas ha advertido que el nuevo costo reduce competitividad frente a otros orígenes y exige una respuesta coordinada del Gobierno y el sector privado.

Estados Unidos es además el principal socio comercial dominicano. El intercambio bilateral de bienes superó los US$18,900 millones en 2025, según datos citados por EFE, de modo que las condiciones de acceso a ese mercado tienen implicaciones sobre manufactura, exportaciones, empleos e inversión. Abinader aseguró este miércoles que el Gobierno mantendrá los incentivos de las zonas francas y quiere atraer producción de mayor valor agregado, incluyendo tecnología, dispositivos médicos y eventualmente actividades relacionadas con semiconductores.

Bisonó recibe así una de sus primeras negociaciones grandes como canciller

El nuevo titular de Relaciones Exteriores llega a la Cancillería con un expediente que mezcla política exterior, comercio, empleo e inversión. Conseguir que Washington modifique las condiciones actuales requerirá demostrar que las medidas dominicanas contra mercancías producidas con trabajo forzoso cumplen el estándar que Estados Unidos exige a sus socios. La USTR ha dejado abierta esa posibilidad en su propia política: los países que adopten compromisos aceptados mediante acuerdos comerciales pueden acceder al nivel inferior del esquema arancelario.

Por ahora no existe un acuerdo anunciado ni una reducción confirmada del 12.5 %, de modo que sería prematuro publicar que República Dominicana consiguió bajar el arancel. Lo que cambió hoy es la prioridad política: Abinader hizo pública la negociación y colocó a Bisonó al frente de una conversación cuyo resultado puede medirse con bastante claridad. O permanece el costo actual, o Washington acepta nuevas condiciones para los productos dominicanos.

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