Libros, escritores internacionales, cine, ballet, música, cómics, actividades infantiles y hasta simuladores de vuelo ocuparán desde hoy la Plaza de la Cultura. La edición 28 de la Feria Internacional del Libro Santo Domingo tiene a Panamá como país invitado, rinde homenaje a José Mármol y llega con una de sus programaciones más amplias de los últimos años.
Desde hoy la Plaza de la Cultura vuelve a convertirse en una ciudad de libros
La XXVIII Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 (FILSD 2026) quedó formalmente inaugurada la noche del miércoles 23 de septiembre en el Teatro Nacional Eduardo Brito y abre sus puertas al público este jueves 24 a partir de las 5:00 de la tarde. La programación continuará hasta el 4 de octubre en la Plaza de la Cultura Juan Pablo Duarte. El lema de esta edición es “Abre un libro, abre un mundo”, y la propuesta busca atraer tanto al lector habitual como a familias, niños y jóvenes mediante literatura, talleres, cine, música, teatro y otras expresiones culturales.
El dato que más ha cambiado desde los anuncios iniciales es la magnitud de la agenda. En agosto se hablaba de poco más de 600 actividades y días antes de la apertura la cifra superaba las 700; el informe oficial publicado después de la inauguración eleva ahora la programación a más de 750 actividades. Participarán más de 70 escritores internacionales, 32 editoriales internacionales, 21 editoriales nacionales y 44 librerías dominicanas, una concentración que convierte la Plaza de la Cultura en uno de los principales puntos de encuentro editorial del Caribe durante estos días.
José Mármol será uno de los grandes protagonistas
La feria está dedicada al poeta, ensayista y académico dominicano José Mármol, reconocido por una trayectoria literaria de más de cuatro décadas y por su aporte a la denominada generación de los 80. Mármol ha recibido distinciones como el Premio Nacional de Literatura y el Premio Casa de América de Poesía Americana, y desde 2022 forma parte como miembro de número de la Academia Dominicana de la Lengua. Durante la feria, la Editora Nacional pondrá en circulación tres obras vinculadas a su homenaje: Esculpir la niebla, Metáforas del tiempo y La escritura imposible.
El homenaje va más allá de colocar su nombre en esta edición. La FILSD incorpora un pabellón dedicado al autor y actividades destinadas a revisar su obra poética y ensayística. Para los visitantes interesados en literatura dominicana contemporánea, esta es una oportunidad para acercarse no solo a los libros de Mármol, sino también al contexto intelectual en el que se desarrolló su producción y a las nuevas generaciones de escritores que participarán en coloquios, presentaciones y encuentros con lectores.
Panamá no viene solamente con libros
Panamá es el país invitado de honor y su participación constituye uno de los componentes más amplios de la feria. La delegación anunciada incluye más de 35 escritores, además de representantes de música, teatro y danza. Su pabellón será interactivo e incorporará elementos relacionados con historia, vestimenta tradicional, producciones audiovisuales, gastronomía y cultura panameña.
La participación panameña también saldrá de los espacios estrictamente literarios. La Cinemateca Dominicana recibirá al menos siete producciones cinematográficas acompañadas de conversatorios, mientras el Teatro Nacional tendrá presentaciones del Ballet Nacional de Panamá, el musical La ciudad de piedra, el espectáculo Yo soy Panamá y una presentación de la Orquesta Sinfónica Nacional de Panamá. Entre las películas anunciadas figuran Caja rápida, Los nietos del jazz y El Brujo. El primer día de la feria incluye además actividades vinculadas al Bicentenario del Congreso Anfictiónico de Panamá.
Cómics, niños, cine y hasta simuladores de vuelo
Quien piense que la feria consiste únicamente en comprar libros encontrará una propuesta bastante más amplia. Entre los espacios habilitados están el Pabellón de Editoriales, Paseo de la Lectura, Pabellón del Cómic, Pabellón Infantil, Pabellón de Panamá, Pabellón José Mármol y el Pabellón El Poder de las Buenas Palabras. La programación comprende presentaciones de libros, conferencias, talleres, encuentros con autores, cine, música y actividades diseñadas especialmente para niños y jóvenes.
Una de las incorporaciones más curiosas de 2026 proviene del Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC), que instaló un espacio interactivo con dos simuladores de vuelo abiertos al público. La iniciativa busca repetir la acogida obtenida durante la Feria Regional del Libro celebrada en Santiago, donde una experiencia similar recibió más de 10,000 visitantes. Ese tipo de propuestas ayuda a explicar por qué esta edición insiste en ampliar la feria más allá del modelo tradicional de estantes, escritores y firmas de libros.
Si vas, hay un operativo especial que conviene conocer
Las autoridades esperan una afluencia considerable y prepararon un dispositivo con más de 500 integrantes de organismos de seguridad y más de 1,300 espacios de estacionamiento en instituciones y áreas cercanas. Participarán Policía Nacional, Politur, Fuerzas Armadas, Digesett, Intrant, Defensa Civil, Bomberos, Sistema 911 y otras instituciones. Los accesos peatonales tendrán controles e inspecciones y no se permitirá entrar con armas, bebidas alcohólicas ni envases de vidrio, entre otros artículos restringidos.
Los estacionamientos coordinados incluyen espacios en UNAPEC, UNIBE, Palacio de Bellas Artes, Estadio Olímpico Félix Sánchez y MESCYT, además de áreas internas reservadas para vehículos autorizados. También habrá ambulancias, personal paramédico y protocolos especiales para adultos mayores, personas con discapacidad, grupos escolares y casos de niños extraviados. Para quien venga desde otra provincia y quiera convertir la visita en una experiencia de turismo cultural, planificar el transporte y revisar previamente la programación del día puede hacer una diferencia importante.
La FILSD 2026 ofrece así una oportunidad particularmente atractiva para hacer turismo cultural dentro de Santo Domingo. En un mismo recorrido se pueden comprar libros, escuchar escritores, descubrir literatura dominicana, entrar a un pabellón de cómics, conocer parte de la cultura panameña, ver cine, asistir a espectáculos y explorar algunos de los principales espacios culturales de la capital. Hasta el 4 de octubre, la Plaza de la Cultura vuelve a demostrar que un libro puede ser apenas el comienzo del viaje.
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