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Health

Los olvidos no siempre son “cosas de la edad”: la nueva evidencia que cambia cómo debemos mirar el Alzheimer

17 September 2026 Published by Leonel Marzán 3 min read
Los olvidos no siempre son “cosas de la edad”: la nueva evidencia que cambia cómo debemos mirar el Alzheimer

A pocos días del Día Mundial del Alzheimer, Santo Domingo prepara una caminata para promover el diagnóstico temprano. Al mismo tiempo, nuevas directrices de la OMS señalan que una parte importante del riesgo de demencia puede reducirse o retrasarse actuando desde mucho antes sobre hipertensión, diabetes, sedentarismo, aislamiento social y otros factores modificables.

No, perder la memoria no es una consecuencia inevitable de envejecer

Olvidar ocasionalmente dónde dejamos unas llaves no equivale automáticamente a padecer Alzheimer. Sin embargo, cuando una persona comienza a repetir constantemente las mismas preguntas, perderse en lugares conocidos, tener dificultades para manejar sus finanzas o ya no puede realizar con normalidad tareas que antes dominaba, esas alteraciones merecen atención médica. Especialistas consultados recientemente en República Dominicana insisten en que el Alzheimer no debe considerarse una consecuencia normal del envejecimiento y que el diagnóstico requiere evaluar memoria, atención, lenguaje, orientación y cambios en el funcionamiento cotidiano.

La conversación cobra especial relevancia esta semana porque la Asociación Dominicana de Alzheimer y Similares (ADAS) realizará el domingo 20 de septiembre una caminata en el Parque Iberoamérica de Santo Domingo, a partir de las 3:00 de la tarde. La actividad busca sensibilizar a familias y cuidadores y promover un mensaje muy concreto: “El diagnóstico importa”. Según la organización, el objetivo es recordar que detectar señales tempranas permite buscar orientación y apoyo antes de que el deterioro avance.

El cerebro también se protege cuidando el corazón

La novedad científica más importante de 2026 llega de la Organización Mundial de la Salud. Sus nuevas directrices sobre deterioro cognitivo y demencia sostienen que hasta un 45 % del riesgo podría estar relacionado con factores modificables. Entre ellos aparecen la inactividad física, tabaquismo, consumo nocivo de alcohol, aislamiento social, contaminación del aire y enfermedades como hipertensión y diabetes. La OMS también destaca la importancia de controlar colesterol y glucosa, mantener una alimentación saludable y abordar problemas de audición cuando sea necesario.

Esto significa que muchas de las decisiones que asociamos tradicionalmente con “cuidar el corazón” también pueden formar parte de una estrategia de salud cerebral. Mantenerse físicamente activo, no fumar, reducir el alcohol, controlar la presión arterial y la diabetes y preservar una vida social y cognitivamente activa aparecen entre las acciones recomendadas. La OMS también advierte que no existe evidencia suficiente para recomendar suplementos de vitaminas, omega-3 o multivitamínicos como estrategia general de prevención en personas sin deficiencias diagnosticadas.

El diagnóstico temprano también ayuda a la familia

El Alzheimer no afecta únicamente a quien recibe el diagnóstico. A medida que progresa puede comprometer actividades básicas como comer, vestirse, movilizarse o mantener la higiene, aumentando significativamente la responsabilidad de familiares y cuidadores. En República Dominicana, especialistas y organizaciones dedicadas al tema reclaman mayor formación en geriatría y preparación específica para quienes cuidan a personas con deterioro cognitivo.

La principal conclusión no es que el Alzheimer pueda evitarse siempre —no puede afirmarse eso—, sino que existe una cantidad creciente de evidencia indicando que reducir ciertos factores de riesgo durante la vida puede ayudar a disminuir o retrasar parte de la carga de demencia. Y si los olvidos comienzan a interferir con la vida cotidiana, la recomendación no es asumir que “es la edad”, sino buscar una evaluación profesional.

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