La Orquesta Sinfónica Nacional acaba de iniciar una temporada conmemorativa de cinco conciertos que se extenderá hasta noviembre. Wagner, Mahler, Rajmáninov, Dvořák y Shostakóvich forman parte de una programación con la que una de las instituciones musicales más importantes del país celebra ocho décadas y media de historia.
85 años y una nueva temporada
La Orquesta Sinfónica Nacional de República Dominicana (OSN) acaba de poner en marcha su Temporada Sinfónica 2026 en un año especialmente significativo: la institución cumplió 85 años de existencia el pasado 5 de agosto. La programación contempla cinco conciertos entre el 12 de agosto y el 4 de noviembre, todos en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, con la participación de directores, solistas y músicos nacionales e invitados.
La apertura se realizó este miércoles 12 de agosto bajo la dirección del maestro dominicano José Antonio Molina. El programa reunió la Sinfonía núm. 7 de Antonín Dvořák y la Sinfonía núm. 5 de Dmitri Shostakóvich, dos obras de enorme peso dentro del repertorio sinfónico de los siglos XIX y XX. La celebración de aniversario reconoce además una trayectoria iniciada en 1941 con la fundación de la orquesta bajo la dirección de Enrique Casal Chapí.
Lo que todavía queda por escuchar
El 26 de agosto llegará el segundo concierto, dirigido por Jaime Morales y con la violonchelista Adriana Garcell como solista. La velada incluirá obras de Paul Dukas, Camille Saint-Saëns, Gabriel Fauré, Nikolái Rimski-Kórsakov y Manuel de Falla. Luego, el 2 de septiembre, Santy Rodríguez dirigirá un programa con la violinista Scarlett Martínez que incorporará Vuela, Sarambo, vuela..., de José Antonio Molina, además de obras de Mendelssohn y Rajmáninov.
Uno de los momentos más particulares llegará el 7 de octubre, cuando José Antonio Molina volverá al podio para una velada dedicada íntegramente a la música de Richard Wagner. El propio director ha destacado que una noche exclusivamente wagneriana constituye una propuesta sin precedentes en los 85 años de trayectoria de la institución. La temporada cerrará el 4 de noviembre con la monumental Sinfonía núm. 2, “Resurrección”, de Gustav Mahler, en una gala que también celebrará los 40 años de la Fundación Sinfonía.
Mucho más que música clásica
La relevancia de la OSN dentro de la cultura dominicana no se limita al repertorio europeo. Molina ha resaltado la capacidad de la agrupación para transitar entre música clásica, jazz y pop, así como incorporar expresiones nacionales como el merengue y la bachata. Esa versatilidad forma parte de la personalidad que la orquesta ha construido durante generaciones y explica por qué su aniversario puede leerse también como una celebración de la evolución musical dominicana.
Para quienes buscan planes culturales en Santo Domingo, la temporada ofrece además una oportunidad de convertir una noche en el Teatro Nacional en una experiencia de turismo cultural dentro de la capital. Las entradas para los conciertos se distribuyen a través de Fundación Sinfonía, Uepa Tickets y la boletería del Teatro Nacional, por lo que todavía quedan varias fechas para acercarse a una institución que forma parte del patrimonio artístico contemporáneo dominicano.