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Internacionales

Nepal y Tíbet enfrentan una segunda amenaza: más de 360 muertos y dos nuevos lagos podrían volver a desatar el desastre

27 agosto 2026 Publicado por Leonel Marzán 3 min de lectura
Nepal y Tíbet enfrentan una segunda amenaza: más de 360 muertos y dos nuevos lagos podrían volver a desatar el desastre

La gigantesca corriente de hielo, roca, lodo y agua que arrasó comunidades del Himalaya dejó además cientos de turistas y peregrinos desaparecidos. Mientras helicópteros buscan sobrevivientes, Nepal y China advierten ahora sobre dos lagos formados por los escombros que podrían romperse y provocar nuevas inundaciones.

Una pared de hielo y roca descendió desde el Himalaya

La tragedia comenzó el miércoles en la región fronteriza entre Nepal y el Tíbet chino, cuando el colapso de una masa glaciar lanzó enormes cantidades de hielo, roca y sedimentos hacia un sistema fluvial de montaña. La corriente se transformó rápidamente en una inundación repentina capaz de destruir viviendas, carreteras, puentes y otras infraestructuras a su paso. La actualización más reciente de Reuters sitúa el número de fallecidos en al menos 362, mientras cerca de un millar de personas continúan desaparecidas.

Las cifras varían todavía entre organismos debido a las dificultades para recopilar información en una región donde carreteras y comunicaciones quedaron destruidas. Associated Press ha contabilizado además más de 1,400 personas reportadas como desaparecidas en diferentes momentos del operativo, por lo que los balances deben considerarse provisionales mientras las autoridades cruzan registros y localizan grupos aislados.

Entre los desaparecidos hay cientos de extranjeros

La zona afectada no era únicamente habitada por comunidades locales. Se encuentra dentro de uno de los corredores utilizados por senderistas, viajeros y peregrinos que se dirigen hacia el monte Kailash, considerado sagrado en varias tradiciones religiosas asiáticas. AP reportó que entre los desaparecidos figuraban más de 500 extranjeros pertenecientes a más de 30 países, incluidos ciudadanos de India, Estados Unidos, Australia, Reino Unido, Canadá, Ucrania, Corea del Sur y otras naciones.

Eso ha convertido una catástrofe regional en una emergencia internacional. Equipos militares y de rescate utilizan helicópteros para alcanzar áreas aisladas, trasladar sobrevivientes y entregar alimentos y suministros. La destrucción de carreteras y puentes dificulta el acceso terrestre y obliga a depender en gran medida de operaciones aéreas.

Ahora apareció otra amenaza: el agua está volviendo a acumularse

La emergencia no terminó con la primera inundación. Nepal y China alertaron hoy sobre dos lagos formados después de que hielo, rocas y sedimentos bloquearan ríos en ambos lados de la frontera. Las autoridades nepalíes advirtieron a residentes, viajeros y rescatistas que se mantengan alejados de las márgenes de los ríos ante la posibilidad de que una de esas barreras naturales ceda repentinamente.

En territorio chino, las autoridades calculan que millones de metros cúbicos adicionales de agua podrían llegar durante los próximos días a otro lago represado, mientras nuevas lluvias podrían incrementar la presión sobre la barrera. Ese escenario introduce el riesgo de una segunda inundación justamente cuando continúan las búsquedas de quienes desaparecieron en la primera.

¿Fue el cambio climático responsable?

Los científicos todavía están reconstruyendo exactamente lo ocurrido. El Centro Internacional para el Desarrollo Integrado de las Montañas —ICIMOD— identificó inicialmente como posible detonante una avalancha de hielo y roca que habría ingresado al río Lhende Khola. Sus mediciones indican la extraordinaria violencia del evento: en algunos puntos el nivel del agua habría subido hasta nueve metros en unos 30 minutos.

Los investigadores advierten que el calentamiento está modificando rápidamente glaciares, permafrost y laderas del Himalaya, aumentando determinados riesgos criosféricos. Sin embargo, ICIMOD ha sido cuidadoso: todavía es demasiado pronto para determinar cuánto influyó el cambio climático específicamente en este desastre. Esa distinción es importante para no convertir una relación científicamente plausible en una causa ya demostrada.

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