El nuevo año escolar llegó acompañado de medidas especiales para intentar evitar el caos vehicular en los centros que generan mayor congestión. INTRANT y DIGESETT comenzaron a aplicar canalización de carriles, apoyo de agentes y nuevas dinámicas de entrada y salida; además recuerdan una regla que muchos conductores pasan por alto: en zonas escolares la velocidad máxima es de 20 km/h.
La hora de entrada al colegio también se convirtió en un problema de tránsito
Con el inicio del año escolar 2026-2027, el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT) y la DIGESETT activaron un dispositivo especial para reducir los congestionamientos y mejorar la seguridad vial alrededor de los centros educativos que reciben mayor presión vehicular durante las horas de entrada y salida. Las autoridades están concentrando las intervenciones precisamente en aquellos lugares donde la llegada simultánea de padres, estudiantes, autobuses y transporte privado suele generar filas, estacionamientos improvisados y bloqueos.
Conos, rutas de entrada y salidas por niveles
El plan contempla canalizar carriles mediante conos para organizar dónde deben dejarse y recogerse los estudiantes, establecer patrones de circulación recomendados para padres y tutores y promover salidas escalonadas según los niveles educativos. También podrán supervisarse cambios de sentido que hayan sido establecidos para determinadas horas, mientras agentes de DIGESETT apoyarán directamente la regulación en los entornos donde sea necesario.
La estrategia incorpora además dos ideas que buscan reducir la cantidad absoluta de vehículos acercándose a una escuela: compartir automóviles entre familias y utilizar transporte colectivo privado. En la práctica, eso significa que las autoridades no intentan resolver el problema únicamente colocando más agentes; también quieren disminuir el número de carros que llegan al mismo punto durante una ventana de apenas minutos.
El dato que muchos conductores desconocen: máximo 20 km/h
Una de las advertencias más importantes del operativo es la velocidad. INTRANT recordó que en las zonas escolares el límite máximo es de 20 kilómetros por hora. La medida busca dar mayor margen de reacción cuando niños y adolescentes cruzan calles, descienden de vehículos o se desplazan entre autobuses estacionados, precisamente en momentos en los que la visibilidad puede reducirse por la cantidad de automóviles presentes.
Para el conductor, la recomendación práctica es anticipar que un trayecto que normalmente toma 20 minutos puede durar más durante las franjas escolares. Salir algunos minutos antes, evitar estacionarse en doble fila, no bloquear intersecciones y seguir las indicaciones de los agentes puede hacer una diferencia considerable. Y para quienes hacen turismo interno o atraviesan zonas urbanas camino a otro destino, especialmente en días laborables, conviene recordar que el tránsito escolar vuelve a formar parte del cálculo de viaje.
El transporte escolar también se está ampliando
El operativo ocurre al mismo tiempo que el Gobierno reporta una expansión del sistema público TRAE, con una flota declarada de 1,871 autobuses distribuidos en 837 rutas, 31 provincias y 6,370 centros educativos. Según Presidencia, el sistema dispone además de monitoreo centralizado en tiempo real. La apuesta de fondo es que una mayor cobertura de transporte estudiantil pueda reducir progresivamente parte de la dependencia de automóviles particulares para llevar estudiantes a las aulas.
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