El Gobierno dominicano informó que la salud mental se consolida como una prioridad nacional, con más camas de intervención en crisis, nuevos centros psicosociales, atención infantil especializada y acciones para reducir el estigma.
Un tema de salud pública que ya no puede esperar: la salud mental vuelve a colocarse en el centro de la conversación nacional. El Servicio Nacional de Salud informó que República Dominicana desarrolla una estrategia integral para ampliar la prevención, la atención hospitalaria, la reinserción social y los servicios especializados para personas con trastornos mentales. Según Presidencia, la red pública pasó de 47 camas de intervención en crisis al inicio de la gestión a 314 camas distribuidas en hospitales públicos, con la meta de superar las 500 camas antes de finalizar 2026.
El director ejecutivo del SNS, Julio Landrón, explicó que el objetivo es que cualquier persona, sin importar su provincia o comunidad, pueda recibir atención especializada, humanizada y multidisciplinaria cerca de su lugar de origen. Esa visión es clave porque muchas familias dominicanas todavía enfrentan barreras para encontrar ayuda psicológica o psiquiátrica oportuna, especialmente fuera de Santo Domingo.
Nuevos centros y más especialistas
Uno de los puntos más importantes del anuncio es la expansión de infraestructura. El SNS informó que se construyen nuevos Centros Psicosociales en Higüey y Moca, y que en agosto será entregado otro centro especializado para seguir fortaleciendo la red nacional de atención en salud mental. También avanzan los trabajos para poner en funcionamiento el Instituto de Neurociencias en la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar.
Además, la estrategia incluye ampliar las residencias médicas en Psiquiatría, con el objetivo de formar nuevos especialistas y reducir el déficit de profesionales en distintas regiones. Este dato es relevante porque la salud mental no depende solo de edificios o camas: necesita psicólogos, psiquiatras, personal de enfermería, trabajadores sociales, médicos de emergencia y equipos preparados para intervenir en crisis.
Atención infantil: una necesidad urgente
El SNS también anunció la apertura del primer Centro de Salud Mental Infantil de la Red Pública, que funcionará donde operaba el antiguo Hospital Santo Socorro, hoy Hospital Manuel Rodríguez Jiménez. Según la información oficial, el centro contará con más de 17 camas de internamiento y ofrecerá atención integral, especializada y multidisciplinaria para niños y adolescentes con trastornos de salud mental.
Este componente merece atención especial. En niños y adolescentes, los problemas emocionales pueden manifestarse como cambios bruscos de conducta, aislamiento, irritabilidad, bajo rendimiento escolar, alteraciones del sueño, ansiedad, tristeza persistente o conductas de riesgo. La noticia no debe leerse como una invitación al diagnóstico casero, sino como un llamado a buscar ayuda profesional cuando una familia nota señales preocupantes.
Reducir el estigma también salva vidas
El SNS informó que desarrolla jornadas educativas en Centros de Primer Nivel de Atención, Centros Clínicos y Diagnósticos, hospitales y medios de comunicación para promover la detección temprana, reducir el estigma y facilitar el acceso oportuno a servicios especializados. Esta parte es tan importante como la infraestructura: muchas personas no buscan ayuda por vergüenza, miedo al qué dirán o desconocimiento de dónde acudir.
Hablar de salud mental con respeto puede cambiar vidas. Frases como “eso es falta de carácter” o “eso se resuelve solo” muchas veces retrasan la atención. En cambio, reconocer síntomas, escuchar sin juzgar y acompañar a la persona hacia servicios profesionales puede marcar una diferencia real.
Qué debe hacer una familia si necesita ayuda
Si una persona presenta ideas de hacerse daño, desorientación, crisis de pánico intensa, agresividad fuera de control, consumo problemático de sustancias o señales de desconexión con la realidad, debe buscar ayuda inmediata en un servicio de emergencia o centro de salud. Para situaciones menos urgentes, lo recomendable es acudir a consulta psicológica o psiquiátrica y no esperar a que el problema “explote”.
La expansión de la red pública es una buena señal, pero el reto será que la información llegue a la gente: dónde están los servicios, cómo acceder, qué hacer en una crisis y cómo acompañar sin maltratar. Para un país que apuesta por turismo, comunidad y bienestar, cuidar la salud mental también es cuidar la calidad de vida de sus ciudadanos.