Productores, empresas, iniciativas sociales, proyectos sostenibles y profesionales gastronómicos tendrán un nuevo espacio de reconocimiento. La primera gala se celebrará el 29 de septiembre y quiere convertir un utensilio ancestral en símbolo de la gastronomía dominicana del futuro.
Lo que llega al plato comienza mucho antes de la cocina
La gastronomía dominicana tendrá desde este mes un nuevo reconocimiento institucional. El próximo 29 de septiembre, el Hotel El Embajador de Santo Domingo será escenario de la primera edición de El Burén de Oro, iniciativa de la Academia Dominicana de Gastronomía que busca reconocer no solamente a chefs y restaurantes, sino a toda la cadena que hace posible que un producto termine convertido en experiencia gastronómica.
Bajo el concepto “De la raíz al escenario”, la premiación contempla a productores, empresas, instituciones, profesionales, proyectos sociales e iniciativas vinculadas con sostenibilidad. La propuesta parte de una idea sencilla: detrás de cada plato hay agricultores, proveedores, transformadores, cocineros, empresas, conocimiento, logística y comunidades que participan en la construcción de una gastronomía nacional competitiva.
Siete reconocimientos y un premio principal
La primera edición entregará distinciones relacionadas con las dimensiones Saludable, Solidaria, Sostenible, Sociable, Satisfactoria y Global, además del Gran Burén de Oro, que será la máxima distinción de la Academia Dominicana de Gastronomía. La intención declarada es reconocer proyectos y trayectorias cuyos efectos alcancen áreas como cultura, salud, sostenibilidad, economía y turismo.
El nombre del premio tampoco fue escogido al azar. El burén es un utensilio ligado a prácticas alimentarias anteriores incluso a la formación de la República Dominicana y representa una conexión entre las raíces culinarias del territorio y la gastronomía contemporánea. De esta manera, una herramienta asociada a la preparación tradicional de alimentos se convierte en símbolo de innovación, identidad y continuidad histórica.
La cocina dominicana también quiere proyectarse fuera del país
La gala tendrá además una dimensión internacional. Está prevista la presencia de representantes de la Academia Iberoamericana de Gastronomía, y los reconocimientos estarán vinculados con los Galardones Iberoamericanos de Gastronomía. Luis Ros, presidente de la academia dominicana, ha explicado que el objetivo es que El Burén de Oro evolucione más allá de una gala anual y funcione como una plataforma capaz de proyectar hacia otros mercados la diversidad y el potencial gastronómico del país.
Para un país donde la comida forma parte inseparable de la experiencia turística, el enfoque resulta especialmente interesante. El visitante no conoce únicamente un destino mediante playas, monumentos o paisajes: también descubre productores locales, ingredientes, recetas y tradiciones. Dar visibilidad a quienes trabajan detrás de esa cadena puede contribuir a que la gastronomía dominicana se entienda cada vez más como patrimonio cultural y producto turístico, además de actividad comercial.
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