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Internacionales

EE. UU. vota este martes y el Congreso está en juego: estas elecciones pueden cambiar los últimos dos años de Trump

02 noviembre 2026 Publicado por Leonel Marzán 5 min de lectura
EE. UU. vota este martes y el Congreso está en juego: estas elecciones pueden cambiar los últimos dos años de Trump

Estados Unidos celebra este martes 3 de noviembre unas elecciones legislativas decisivas para determinar quién controlará la Cámara de Representantes y buena parte del Senado durante los próximos dos años. Con los republicanos actualmente dominando ambas cámaras, los demócratas buscan recuperar terreno y limitar la capacidad del presidente Donald Trump para impulsar su agenda durante la segunda mitad de su mandato. Más de 54 millones de personas ya habían votado de manera anticipada antes de la jornada electoral.

Estados Unidos llega a unas elecciones que decidirán quién controlará el Congreso

Estados Unidos. — Millones de estadounidenses acudirán a las urnas este martes 3 de noviembre de 2026 para participar en las elecciones legislativas conocidas como midterms, celebradas a mitad del período presidencial. Aunque Donald Trump no aparece en la boleta presidencial, el resultado será interpretado como un importante examen político de sus primeros dos años del actual mandato. Los votantes renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y aproximadamente una tercera parte del Senado, además de elegir gobernadores, legisladores estatales y otras autoridades en distintas jurisdicciones. La Comisión Federal Electoral confirma que el 3 de noviembre es la fecha de las elecciones federales generales de 2026. La contienda adquiere especial importancia porque el Partido Republicano controla actualmente ambas cámaras del Congreso, lo que ha facilitado que la Casa Blanca avance determinadas prioridades legislativas. Si los demócratas obtienen una mayoría en una o ambas cámaras, podrían bloquear proyectos, modificar presupuestos, ampliar investigaciones legislativas y ejercer una supervisión considerablemente mayor sobre la administración. Si los republicanos conservan el control, Trump dispondría de mejores condiciones políticas para continuar su agenda durante los dos años restantes del mandato.

Republicanos llegan con una mayoría muy estrecha en la Cámara y mayor ventaja en el Senado

La composición actual muestra por qué cada distrito competitivo puede resultar decisivo. Según la Oficina del Secretario de la Cámara de Representantes, al 19 de octubre los republicanos contaban con 218 representantes, los demócratas con 214, existía un independiente y permanecían dos escaños vacantes. Una diferencia de pocos distritos podría, por tanto, cambiar el control de la Cámara. En el Senado, los republicanos mantienen una ventaja mayor, con 53 integrantes frente a 45 demócratas y dos independientes que se organizan con los demócratas. Los senadores cumplen períodos de seis años y sus elecciones se distribuyen por grupos, de manera que aproximadamente un tercio de los puestos se renueva cada dos años. Reuters señala que los demócratas llegan con buenas posibilidades de disputar seriamente la Cámara de Representantes, mientras que el control del Senado dependerá de varias contiendas competitivas. Sin embargo, ninguna proyección debe interpretarse como un resultado garantizado. Estados que tradicionalmente favorecen a un partido también pueden producir sorpresas, y determinadas carreras podrían resolverse por márgenes muy estrechos.

Más de 54 millones ya habían votado y algunos resultados podrían tardar en conocerse

La participación anticipada ha sido considerable. Associated Press informó este lunes que más de 54 millones de personas habían emitido sus votos antes de la jornada oficial, una cifra que demuestra el nivel de movilización en diferentes estados. Sin embargo, la legislación electoral estadounidense no es uniforme: cada estado administra sus propios procedimientos de votación, conteo y certificación, lo que significa que algunos resultados pueden conocerse rápidamente mientras otros podrían necesitar horas o incluso días. Varias contiendas también están rodeadas de disputas legales relacionadas con listas de votantes, monitoreo electoral y procedimientos de certificación. Reuters ha informado que funcionarios electorales y tribunales enfrentan litigios sobre supuestos votantes no ciudadanos y otras controversias. Las autoridades federales recuerdan que las elecciones son administradas principalmente a nivel estatal y local. En carreras extremadamente cerradas, recuentos, votos por correo y recursos judiciales pueden retrasar una proclamación definitiva. Por ello, una ventaja inicial durante la noche electoral no siempre equivale al resultado final.

Costo de vida, guerra con Irán, tarifas comerciales e inmigración pesan sobre los votantes

La campaña electoral ha estado marcada por asuntos económicos y de política exterior que afectan directamente la percepción de los votantes. Entre las principales preocupaciones aparecen el costo de los alimentos y los combustibles, la inflación, las tarifas comerciales aplicadas por la administración Trump y las consecuencias económicas de la guerra con Irán. El aumento del precio internacional de la energía ha generado inquietud entre familias, agricultores y empresas, mientras la Casa Blanca ha defendido sus políticas argumentando que protegen intereses estratégicos y sectores productivos estadounidenses. La inmigración continúa siendo otro de los asuntos centrales: los republicanos destacan la necesidad de fortalecer controles y aplicar las leyes existentes, mientras organizaciones civiles y dirigentes demócratas cuestionan algunas medidas por considerar que pueden afectar derechos fundamentales. También existen fuertes diferencias sobre salud, impuestos, vivienda, infraestructura y el papel del Gobierno federal. Las elecciones servirán, en consecuencia, no solamente para escoger legisladores, sino para medir qué argumentos están convenciendo a un electorado profundamente dividido.

Por qué el resultado también será seguido de cerca fuera de Estados Unidos

El resultado tendrá consecuencias que trascienden las fronteras estadounidenses. El Congreso participa en decisiones sobre comercio, presupuesto, política migratoria, ayuda internacional, defensa y relaciones con América Latina y el Caribe. Un cambio de mayoría podría alterar la capacidad del Gobierno de aprobar nuevas leyes o financiamientos y modificar la intensidad de la supervisión legislativa sobre asuntos internacionales. Para República Dominicana, las decisiones estadounidenses tienen interés particular por las relaciones comerciales, la diáspora dominicana, los viajes, las remesas y la cooperación bilateral. Sin embargo, no debe suponerse que una victoria de cualquiera de los partidos provocará automáticamente cambios inmediatos en estas áreas; muchas políticas dependen de negociaciones legislativas, decisiones ejecutivas y procesos regulatorios posteriores. Estas elecciones también marcarán el comienzo de una nueva etapa rumbo a 2028, cuando Estados Unidos volverá a elegir presidente. Tanto republicanos como demócratas evaluarán los resultados para determinar qué dirigentes, mensajes y estrategias pueden definir el futuro de sus respectivos partidos. Este martes se conocerá buena parte de esa respuesta, aunque en algunas carreras el resultado definitivo podría necesitar más tiempo.

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