El petrolero Caroline Bezengi permanece varado frente a la costa omaní con unas 800,000 barriles de crudo a bordo. La Organización Marítima Internacional confirmó este miércoles que parte del petróleo derramado ya está alcanzando el territorio continental.
La crisis dio un nuevo giro esta mañana
La emergencia ambiental frente a Omán entró este miércoles 12 de agosto en una fase todavía más preocupante. La Organización Marítima Internacional (IMO), agencia especializada de Naciones Unidas, informó que petróleo procedente del petrolero varado Caroline Bezengi está desplazándose hacia el noreste desde la isla Al-Qibliyyah y que una parte del contaminante ya ha comenzado a alcanzar la costa continental de Omán.
La situación se origina en un enorme buque petrolero que quedó varado frente a la costa omaní el 30 de junio. Según la información suministrada por la IMO a Reuters, la embarcación transportaba aproximadamente 800,000 barriles de petróleo procedente de Rusia con destino a Asia y se encuentra a unas 22 millas náuticas del poblado pesquero de Sharbithat. El crudo lleva algún tiempo escapando de la embarcación.
Una mancha cercana a los 400 kilómetros cuadrados
El Gobierno de Omán informó esta semana que la superficie afectada por la mancha alcanzaba casi 400 kilómetros cuadrados. El derrame se encuentra además próximo a una reserva natural, elevando la preocupación por sus posibles consecuencias para ecosistemas marinos y zonas costeras. Reuters señala que el Caroline Bezengi transportaba crudo ruso y estaba sujeto a sanciones occidentales relacionadas con el transporte de petróleo ruso.
Imágenes satelitales revisadas durante las últimas semanas ya habían documentado un deterioro progresivo de la situación. Associated Press informó que el buque se había hundido más en el agua mientras el petróleo continuaba extendiéndose alrededor de la zona. Organizaciones ambientales han advertido sobre los riesgos para especies y hábitats del mar Arábigo, aunque las distintas estimaciones satelitales sobre el tamaño exacto de la mancha han variado según la fecha y la metodología utilizada.
El monzón está complicando la respuesta
Uno de los principales obstáculos es el clima. La IMO explicó que las condiciones del monzón estacional han limitado el acceso al petrolero y retrasado las operaciones de salvamento. La organización afirma que existen planes de contingencia para responder al derrame y que continúa vigilando la evolución de la fuga.
La situación resulta particularmente delicada porque un petrolero de estas dimensiones puede convertirse en una fuente prolongada de contaminación mientras permanezca expuesto al fuerte oleaje. El Caroline Bezengi tiene unos 274 metros de longitud, fue construido en 2001 y actualmente navega registrado bajo bandera de Camerún, según bases de datos marítimas.
¿Qué ocurre ahora?
Las próximas horas y días serán fundamentales para determinar cuánto petróleo termina llegando a la costa y hasta qué punto las autoridades pueden contener el derrame o retirar el combustible que permanece dentro del barco. Por ahora, la información confirmada por Naciones Unidas indica que la contaminación ya no permanece únicamente mar adentro: parte del petróleo ha alcanzado territorio continental de Omán.
El incidente vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias ambientales de los accidentes protagonizados por grandes petroleros y los desafíos de responder cuando ocurren en áreas remotas, con condiciones meteorológicas adversas y cerca de ecosistemas sensibles. La magnitud final de los daños todavía no puede determinarse con certeza, por lo que conviene distinguir entre los impactos ya documentados y los escenarios de desastre que todavía son proyecciones.